28 jun 2026
La sentencia de Anaximandro
Lo actualmente presente en el desocultamiento mora en él como en la abierta comarca.
Rosa - David de Arahal
Me di cuenta mientras esperaba el semáforo, que la mujer parada allí, era la misma que la niña de 5 años que iba caminando a la escuela, punta en punta por la tierra roja de los Antiguos, cuando iba de oyente a primer grado.
Tal vez lo recordé porque lo que más amaba entonces, era la hora de música cuando la profesora de enormes anteojos negros se sentaba al piano y lograba unas melodías que me hacían ver que la magia existía y aquella música era la muestra.
El aula donde estábamos paraditos, reunidos y cantando alrededor, casi sin llegar a las teclas, era tan rosa como mi piyama.
Me di cuenta de que, luego de las vueltas que he dado en la vida, las montañas que he escalado incansable una y otra vez, las lejanías transitadas, luego de todo aquello, al fin la mujer parada en la avenida era la misma.
Nada ha cambiado entonces, salvo que estoy por cumplir 60 años.
Mi interior es el mismo, la mirada: la misma.
Tal vez sea el problema, llevar por siempre a esta pequeña asombrada entre mis ojos.
5 jun 2026
por la noche
A Gri.
Es lo disruptivo
me dijo,
cerrando toda discusión;
la palabra origen.
Ella sabe.
¿Qué es lo disruptivo,
sino lo que emerge.
un nacimiento?
Yo iba descubriendo
que en cualquier sitio
debajo de cada término
había oculto un poema.
sf
High Hopes
Pink Floyd
del lugar donde vivíamos cuando éramos jóvenes
En un mundo de imanes y milagros
nuestros pensamientos vagaban constantemente
y sin límites
el sonido de la campana de la división había comenzado
A lo largo del Gran Camino y por todo el paso
¿Aún se encuentran en ese lugar desconocido?
Había un grupo de desarrapados
que seguía nuestros pasos
corriendo antes de que el tiempo nos quitara los sueños
Dejando atrás la miríada de pequeñas criaturas
que intentaban atarnos al suelo
A una vida consumida por la lenta decadencia
El césped era más verde
la luz era más brillante
Rodeados de amigos
las noches eran llenas de maravillas
Mirando más allá de las cenizas
de los puentes resplandecientes tras de nosotros
un vistazo de cuán verde era
el otro lado
Pasos hacia el progreso, pero retrocediendo otra vez
arrastrados por la fuerza de alguna marea interior
A gran altura, con la bandera desplegada
alcanzamos las alturas etéreas
de aquel mundo tan soñado
Abrumados para siempre por el deseo y la ambición
hay un hambre aún insatisfecha
Nuestros ojos cansados aún se pierden en el horizonte
aunque ya hemos recorrido este camino tantas veces
La hierba era más verde
La luz era más brillante
El sabor era más dulce
Las noches llenas de maravillas
Rodeados de amigos
La brillante niebla del amanecer
El agua corriendo
El río interminable
Por siempre y para siempre
