28 jun 2026

Rosa - David de Arahal







 Hoy mientras estaba por cruzar la Avda Independencia me vi parada al borde de la calle; llevaba un piyama de pantalones rosa, y una campera verde. 

Me di cuenta mientras esperaba el semáforo, que la mujer parada allí, era la misma que la niña de 5 años que iba caminando a la escuela, punta en punta por la tierra roja de los Antiguos, cuando iba de oyente a primer grado.

Tal vez lo recordé porque lo que más amaba entonces, era la hora de música cuando la profesora de enormes anteojos negros se sentaba al piano y lograba unas melodías que me hacían ver que la magia existía y aquella música era la muestra. 

El aula donde estábamos paraditos, reunidos y cantando alrededor, casi sin llegar a las teclas, era tan rosa como mi piyama.

Me di cuenta de que, luego de las vueltas que he dado en la vida, las montañas que he escalado incansable una y otra vez, las lejanías transitadas, luego de todo aquello, al fin la mujer parada en la avenida era la misma. 

Nada ha cambiado entonces, salvo que estoy por cumplir 60 años.

Mi interior es el mismo, la mirada: la misma.

Tal vez sea el problema, llevar por siempre a esta pequeña asombrada entre mis ojos.




Sf



No hay comentarios.:

Publicar un comentario