4 may 2026

Anouar Brahem "After the Last Sky"


 

Elegias del olvido


Los postigos abiertos


La amada tenía un quinqué sobre la mesa.

En él reposaba mi fatiga. Y echaba a volar

mi ausencia en el Labirinto do Pasatempo.

Era el momento exacto en que un ave

dispersa la tarde de la noche.

El silencio de los muebles invadía

mi identidad discreta, una leve ternura

que suelo proteger con ojos entrecerrados.

Había, lo recuerdo, un libro de Élisée Reclus

y una carta insomne leída con despecho.

La cortina entornada fue testigo.

Y su vestido lila.




******

Palabras a mi madre


Madre, debo hablar de ciertas mitologías.

Quiero saber si oyes mis palabras,

la invasión del tiempo, la avidez del silencio.

A veces, de noche, pareces viajar en una barca

en lo indeterminado de la penumbra.

Te pido que seas fiel a mis presagios,

a mis dudas inútiles,

al remordimiento, a la ausencia.

Me acompañas en sosiego, en desamparo.

A veces parece que urdes en lo más íntimo.

Quizá sea la esencia que desconozco,

una quimera que acecha mi rostro,

la incisiva plegaria sosteniendo otra máscara

en el olor de las panaderías, en la pulcritud errátil

de hamacas, de ábacos, de reyes.

Contempla mi soliloquio, la mudanza de los días,

la gratuidad de las pequeñas cosas,

esta cavilación de una alegoría de la infancia.


Carlos Penelas
Elegías del olvido
Ed. Dunken

 


22 abr 2026

April - El viento






Emily Dickinson - 
El viento comenzó a mecer la hierba




Eje



Me dijo que había que atarse
firmemente
que no pierda el eje;
quise tomarlo con las manos
mas puras,
pero las endemoniadas
no entendían.

Aún así resonaba en mi mente
-lo que pide el poema-
tanto que pregunté 
al fin cara a cara tú,
qué quieres, vete, 
enloqueces mis breves 
neuronas desquiciadas;

no sé gritarle mas sombra 
no poseo
ni palabras que darle 
pero él insiste,
a cualquier hora, indecente
tanto tira de mí, 
no deja de escribirse;
aún cuando emborrache 
una y otra vez
                                  (flamencos tus ojos oscuros
                                      de pie contra los míos)

atestiguar lo que es, 
noche, sueño, mar, 
tierra, bahía, paraíso:


   
   lo que pide el poema
      qué no ves cómo pide cómo pide.





Sandrafigueroa
2021

Signo


 
Sin saberlo
voy llevando el signo de quien eres.

Yo preguntaba por ti, 
y volvías en contorsiones del aire,
misterios, silencios etéreos, 
miradas.

Le dimos un cuerpo para nombrarte,
encuentres en el espejo que falta
las líneas de tu extensión.

Un preguntarse por quién,
 dónde estás,
si estás allí.

Para no errar,
vagabundos;
inventamos un poema que era tierra, 
hierba pura, 
espacio inabarcable.


                                                                                        

Sfigueroa

2011

P. Celan & G. Celan Lestrange





CON CARTA Y RELOJ

Cera
para sellar lo no escrito,
que tu nombre
adivinó,
que cifra
tu nombre.

¿Ya vienes, oscilante luz? 



MIT BRIEF UND UHR 

Wachs, 
 Ungeschriebnes zu siegeln, 
 das deinen Namen 
 erriet,  
das
deinen Namen 
verschlüsselt. 

 ¿Kommst du nun, schwimmendes Licht? 



Paul CELAN
Traducc. Pablo Oyarzún





Gisele CELAN LESTRANGE

Arvo Part - Alejandro Drewes.




SOBRE LO POÉTICO


“La semilla del pensar de milenios recojo aquí/ de los griegos arcaicos y antes/ desde las hondas cavernas pintadas/ a golpe de antorchas en el fondo del tiempo:/ Lascaux, Altamira/ pues nada de esto es mío, no me pertenece. / Porque voy de la noche a la noche, /y pude intuir apenas en cada poema, / en cada verso, la sombra esquiva/ el inaudito límite/ de las formas eternas.”

AD


I

La poesía oscila entre el llano desolado de la falta y el gesto de melancolía. Y en cada segmento de arco del péndulo, acechando, la locura, frente a un mundo demasiado cuerdo.


II

La poesía jamás es mostrenca, sino una sutil y borrosa dama velada, entrevista en el delirio de la fiebre, siempre al otro lado de la vida.


III.

Ella es como la flecha del Arquero que nunca dispara. Así en la antigua parábola budista, y su eco en cierto sublime poema de Enckell.


IV.

Es la huella rumbo al mar de unas sandalias de Lidia que reflejaron un día nefasto los ojos de Safo. Y Castoriadis y Tate siglos y siglos después, soñando quizás en aquellos ojos de Safo, en la ignota voz de la Musa.


V.

Es, por supuesto, siempre el rosado extremo del pie delicado de Eurídice -la parte por el todo, en su eterno hundirse en la Sombra-


VI.

Es -nuevamente -, el dolor que petrifica el umbral -Heidegger sobre Trakl - El incesto con las palabras, la violación de la ley de los dioses. Y su castigo es, tras el silencio al fin del poema


VII.

Es el poso impalpable que queda después de una traducción, lo que deja fuera para siempre la lengua materna. Lítost.


VIII.

Y todo lo demás es literatura.



Alejandro Drewes

Anouar Brahem - Tudor Arghezi

 

ENTRE DOS NOCHES

 
Enterré la pala afilada en mi habitación.
Afuera el viento soplaba. Afuera la lluvia cayó.

Cavé hondo en la tierra de mi habitación.
Afuera estaba lloviendo. Afuera el viento sopló.

Saqué la tierra del foso por la ventana.
Era negra esa tierra y era azul su cortina.

Sobre la ventana la tierra se irguió.
Alta como cima del mundo y Jesús lloró.

Se rompió la pala cavando. Pero quien la había roto,
Con sus reliquias de piedra, había sido el Padre mismo.

Así que volví en el tiempo, por donde había bajado.
Y en mi habitación vacía volví a ser despreciado.

Quise entonces volver a la cima y subir a la cumbre.
En el cielo había una estrella. En el cielo ya era tarde.
 
              

 Între două nopţi


Mi-am împlântat lopata tăioasă în odaie.
Afară bătea vântul. Afară era ploaie.
Şi mi-am săpat odaia departe sub pământ.
Afară bătea ploaia. Afară era vînt.
Am aruncat pământul din groapă, pe fereastră.
Pământul era negru: perdeaua lui, albastră.
S-a ridicat la geamuri pământul până sus.
Cât lumea-i era piscul, şi-n pisc plângea Isus.
Săpând s-a rupt lopata. Cel ce-o ştirbise, iată-l,
Cu moaştele-i de piatră, fusese însuş Tatăl.
Şi m-am întors prin timpuri, pe unde-am scoborât,
Şi în odaia goală din nou mi-a fost urât.
 iam voit atuncea să sui şi-n pisc să fiu.
O stea era pe ceruri. În cer era târziu.
 


 traducción 
Roberto Amézquita



15 abr 2026

Bahía. Garbarek - Brahem





Saya

 

Saya

Sona Jobarteh

mis queridos


Oh mis queridos trenes abandonados 
de la ría.
No podía irme del pueblo
sin abrazarlos con la mirada
de la última vez.

Hey! Están aquí,  
existen, arrollados por la inhumanidad.
Vengan conmigo,
abracemos por un instante
los tiempos que han pasado.

Yo los he visto en otros siglos 
asomando y viviendo; 
ligeros como animales entre rieles,
en ese mundo de humo 
que eran los cielos del carbón.

Hey, abandonados al mar,
errabundos, vengan conmigo,
a esta hora en que el sol incendia en sus principios
iluminando el espacio que no vemos.

Amigos, vengan,
vamos juntos,
perdámonos,
entre las páginas inocentes
de los que no tienen olvido.













Cementerio de trenes
Museo Ferroviario Roberto Galian 
Rio Gallegos


Sandra Figueroa.