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20 sept 2026

No hay nadie aquí.



No hay nadie aquí. Lo dijiste cien veces.
La ruta tres se llevó las distancias,
pequeño corazón sin regreso.

Cuando quieras nombrar
tengo sustantivos lejanos, mesas ratonas,
sillones, puertas, camiones de mudanza.
La vida resumía toneladas de madera aglomerada,
tocadiscos, cables viejos de entel,
un pequeño bolso con poemas
sin título ni destinatario.
(Pablo, tinta verde, tinta roja,
y una brújula en el centro
incrustado de un pez violeta.)

Perdí mis ojos y mis manos.
Larga cabellera del viento arrojada hacia el sur.
Perdí mis piernas y mis brazos en alguna dictadura,
atravesados por la fiera palabra prohibida.

No teníamos nombre no teníamos.
No teníamos sed ni voz ni corazón
que endulzara como una píldora
para ensayar el día desde un principio.

                       Tu cuerpo mudo,
                       tu cuerpo herido en mil muertes
                       rodando sobre la autopista como una prostituta.

                       ¿Creerías aún en mis cenizas?
 


Sf
2011

9 sept 2026

Una hora



Yo pedía una hora más.


Tan sólo una en el mundo
para entrar
en la más profunda noche,
cuando los duendes
y fantasmas
despiertan la luz
de las palabras
rotas.


Pedía una hora,
una pequeña siquiera,
me fuera dada,
en contra del sonido 
y el silencio.
En contra del mundo
el odio o el amor,
así pequeña como un puño
entre mis manos.


Porque justo ahora
en este invierno frío
colándose atrevido 
entre mis huesos
ella venía
de lejos y de siempre
de allí de no sé qué lamento
entraba por mi ser
a interrogar
a buscarme.


Ella decía: ahora,
siempre,
habla, vamos, ven
por esta tierra,
surge como la hierba
como un muro a elevarse
entre los muros,
en esta hora final 
y última ven,
dí tú la palabra
que no tienes.



Sandra Figueroa
julio 15

1 sept 2026

Baldomera


Oh dios yo estuve aquí.
Desde esta ventana
me asomé  un verano de julio
a la tierra de mis antepasados.

Montealegre, Manzanal, el morredero,
brezos, la ruta del Górgora, maragatos,
San Juan de Montealegre.
Desde esta ventana,
raíces del Bierzo.

En el portal de Baldomera,
el manzano había sobrevivido a los siglos
cobijo de antiguas ramas,
hasta encontrarlo
resistiendo
en la misma calle
donde en mil novecientos tres
nació el abuelo Ángel,
hijo de Baldomera.

Llegar a Constantino;
-se acordaba de ella-
después de 100 años
nos abrazó con su historia,
sus cestas de mimbre,
sus manos mineras.

Desde esta ventana vi el mundo
por primera vez,
desde entonces
allí habito:

Montealegre, Leon:
tierra vegetal,
mis raíces.




Sandra Figueroa
Alvarez

fotog. Juan Albertsen

2023

Resistimos



Nos atamos para nacer
nos atamos fuertemente a un roca
manos y piernas
no éramos jesucristo
pero nos atamos
firmemente
a un poste firme
a la firmeza
a los días martes y jueves
a los vecindarios
a los escrúpulos
a los escapularios
como quien teme
un caído en guerra
un estropicio en la caída.

Nos atábamos en jugar
en amar
en cicatriz bastante
como Odiseo en el mástil
frente a las sirenas inquisidoras
y nos atamos por sí
con la fuerza
de que somos parte.

El viento soplaba
la tormenta agitaba los mares
el canto invisible y poderoso
aguijonea nuestros oídos
pero resistimos
fuera de toda consideración
resistimos
estamos agotados y resistimos
estamos apenados y resistimos
estamos y resistimos
apegados al mástil
las sirenas
los relámpagos
la furia del mar
en las tormentas.



Sandra Figueroa
(2015)

Snow Storm: Steam-Boat off a Harbour's Mouth 
Joseph Mallord William Turner

6 ago 2026

X - Espace et silence



                                                                                           
Voy hacia el muro.


Las palabras no dichas
reposan en el cálido templo de lo imposible.


Estarse allí como un náufrago
que olvida su nombre,
como si fuéramos el mismo mar
que habita al náufrago.


Entonces, la tempestad no será
el constante movimiento
sino la exactitud,
el destello de la vida.




Sandra Figueroa      
2011                                                                               




Summer
Artista
Reno Schulz
Álbum
Silent Flute
 
entr. 8/24

23 jul 2026

Vuelta al sol




Julio de 2026, Buenos Aires.
A fines de junio, viajé a Madrid, en medio cumplí 60 años; renacer en julio en el caluroso invierno de España.
Ha sido realmente una vuelta al sol en estos días, desde el frío invierno del sur al cálido verano de Madrid.
Gracias al trabajo en Fuentetaja con Paloma de Landa,  mi silencioso poema de 2013 resultó ahora una adaptación llena de voces, imágenes y sonidos, flamenco… 
Un poema amanece literalmente.
En otro país, con otras voces, con música, flamenco...
y una nueva vuelta al sol...




Cómo olvidar, este poema escrito con la música que nos contagiaba Javier Galarza...
sigue girando con aquellas melodías...

Sandra Figueroa

13 jul 2026

luz

 

Entre la maleza,

allá en las  sombras, perdida,

vida mía,

apenas una palabra vislumbra

otra palabra,

le da cobijo.


Enlazamos los nombres

-extranjeros-

con la punta de una aguja:

algo de luminosidad

abre camino.


¡Qué extraña luz es ésta!

Es que despertamos,

diosmío

quién lo sabe,

a penas 


            despertamos.



Sfigueroa                                                                                        

28/8/23

28 jun 2026

Rosa - David de Arahal







 Hoy mientras estaba por cruzar la Avda Independencia me vi parada al borde de la calle; llevaba un piyama de pantalones rosa, y una campera verde. 

Me di cuenta mientras esperaba el semáforo, que la mujer parada allí, era la misma que la niña de 5 años que iba caminando a la escuela, punta en punta por la tierra roja de los Antiguos, cuando iba de oyente a primer grado.

Tal vez lo recordé porque lo que más amaba entonces, era la hora de música cuando la profesora de enormes anteojos negros se sentaba al piano y lograba unas melodías que me hacían ver que la magia existía y aquella música era la muestra. 

El aula donde estábamos paraditos, reunidos y cantando alrededor, casi sin llegar a las teclas, era tan rosa como mi piyama.

Me di cuenta de que, luego de las vueltas que he dado en la vida, las montañas que he escalado incansable una y otra vez, las lejanías transitadas, luego de todo aquello, al fin la mujer parada en la avenida era la misma. 

Nada ha cambiado entonces, salvo que estoy por cumplir 60 años.

Mi interior es el mismo, la mirada: la misma.

Tal vez sea el problema, llevar por siempre a esta pequeña asombrada entre mis ojos.




Sf



29 may 2026

JG

  ¿Quién, si yo gritara, me escucharía entre las órdenes angélicas?   
Y aun si de repente algún ángel me apretara contra su corazón, 
me suprimiría su existencia más fuerte. 
Pues la belleza no es nada sino el principio de lo terrible, 
lo que somos apenas capaces de soportar...  

«Las elegías de Duíno» Rainer María Rilke            
      


La ultima semana fuimos a despedir a JG a su última morada. 
El día no podía ser mas frío, la mañana helada, el gris sobre toda imagen:

"No entres dócilmente en esa buena noche..."

Ya no dejaba de mirar, 
y para quien va por la vida registrando lo posible, 
urge la cámara su testimonio.

Inmensas moles grises, góticos, 
 árboles, piedra,  soledad. 
¿No sería tu paisaje? 
¿Vos no hubieras tomado fotos ? 
Cualquier duda se desvaneció 
cuando vi el inmenso ángel 
viniendo a posarse desde el cielo.

¿Era el terrible Ángel de Rilke, 
de Lorca, apareciendo 
en fugaces y luminosos momentos, 
el ángel de la poesía, 
la sumatoria de ángeles 
a quien pedirle por vos, 
por todos, 
por la vida?

Ya no tuve dudas y  lo traje, 
por si está en su poder la raíz de la belleza, 
el acompañamiento, 
la custodia de lo poético.

Al salir,
una columna de árboles otoñales y helados 
dibujaban el cielo;
ví la distancia hacia el afuera, 
el angostamiento hacia la luz,
 la caprichosa perspectiva 
que armaba el paisaje.

Adentro, 
quedaba el Angel ...



De La noche sagrada. Javier Galarza
Sandra Figueroa


24 may 2026

Tierra


En este jardín de paz
mi corazón es un barco
sin rumbo.

Por la tarde,  la ría,  el sol,
y un cementerio de trenes
dejaba escurrir la vida
entre hierro y escarcha.

Quise llevarme el trueno, las orillas del mar
en su vaivén musical, olas
subiendo y bajando entre las piedras,
quise ser el agua y la tierra
el sol abrillantado de la tarde.

El frío rompió mis manos,
agujereó el afilado sentido del hueso,
cementerio de trenes,
cielos del sur

           Tierra,
            habitable
            pertenencia.




Sfigueroa

a Asoc."Amigos del Tren " 
Museo Ferroviario "Roberto Galian

17 may 2026

Rojas

                                                                                        A Noelia, 
                                                                                    que también compra peras rojas.
 A mi no me gustan las peras:
las peras amarillas; 
pero todas las peras son amarillas, 
el amarillo lleva implícito las peras.

El universo se ha empeñado en invertir,
casi diariamente, todo cuanto ocurre.
Una verdad como el amarillo peral,
resultó alterada, cuando fui a comprar frutas, 
y las peras eran rojas como manzanas.
(También la manzana lleva implícito el rojo en su interior)

Casi como un descubrimiento,
las lavé, fotografié, 
por si acaso se perdiera su naturaleza,
y eran tan frescas y dulces como la miel.

En la segunda compra de peras, 
el vendedor me dijo que no estaban maduras:
y cierto, casi duras y rojas y brillantes.

Allí están en mi ventana 
esperando que las toque el viento de la maduración.
Vuelvo a fotografiarlas 
y esperar pacientemente
el regreso 
del dulce río que las recorre.





svfigueroa

22 abr 2026

Signo


 
Sin saberlo
voy llevando el signo de quien eres.

Yo preguntaba por ti, 
y volvías en contorsiones del aire,
misterios, silencios etéreos, 
miradas.

Le dimos un cuerpo para nombrarte,
encuentres en el espejo que falta
las líneas de tu extensión.

Un preguntarse por quién,
 dónde estás,
si estás allí.

Para no errar,
vagabundos;
inventamos un poema que era tierra, 
hierba pura, 
espacio inabarcable.


                                                                                        

Sfigueroa

2011

10 ago 2025

sur





La violencia de las margaritas
 la intemperie del viento

Es el sur
una visión natural,
    agua adentrándose.

Así el paisaje
despierta 
en los ojos del día;

milagro:

             ceremonia.



poema- fotografía
Sandra Figueroa
25/12/19

25 jun 2025

Claro de Luna - ahora buscaba






buscaba en el hilo

dime fragilidad tu nombre entero 
dí 

de qué lejano tiempo
de qué antigua noche
de qué discurso el río
la nocturnidad de nuestras almas dí
clara 
claramente dije estamos y somos:
es ahora.

En el centro de la voz
sobreviene

¿Qué tan frágil puede 
atravesar los tiempos
con el ruido de una pluma 
que cae tan lejos 
tan lejos y tan cerca
de nuestros corazones?



sfigueroa


2 jun 2025

HABITA



Voy hasta el fondo oscuro del hueso
íntegro.
Roer hasta el fondo el oscuro hueso
donde brozan informes
líneas
de incomprensión.

Trasvasando la coraza,
la cara insepulta,
puro vértigo

La libertad
gira libre
en torno a lo no manifestado,
a lo viral sonaba

-acordes discordantes-

ilustres
sinsentido
donde habita.


Sf


fotog
Sandra Figueroa
Cementerio de trenes
Rio Gallegos

25 abr 2025

Requiem para un navegante



No hay nadie aquí, pasan los tiempos y no estas, 
pero es abril en tu presencia: aquellos viejos años.
Entonces, la cuadratura, tu ojo lánguido, 
visor y multiepisódico, casual y melancólico. 
He visto llover así.
Y tanto.

Pero nos fuimos de palabras y choques, ruidos y orquestas. 
Eso buscabas: la ruptura, el quiebre, 
el golpe a golpe en el latido. Morir así. De cornisa. 
Atravesados en el ángulo izquierdo del cerebro
una mortecina luz que aseste la nuca sobre el clavo, 
el clavo en el ojal de la palabra: 
donde no estamos.

Pero está la luz sobre la mesa del surco, 
está el surco horadando el principio. 
Todo ahí, recinto de guitarra 
donde adormecer la nostalgia de otro tiempo,
cuando éramos tiernos como una margarita. 
Llorar así. 

Pero así no me querías, 
vos querías la guerrera escondida, 
con la lanza en el pulso, 
con la palabra ronca y la mixtura de los siglos 
irrumpiendo en  asalto.
Así querías.
No la lágrima, 
ni la pena humillante de saberse uno solo y triste, 
no el atado corazón masoquista sino la fuga, 
la multiplicación de los panes en el silencio sagrado de lo oculto. 
He visto tantas palabras, querido. 
Tanta mesa puesta en vano. 
Tanto corazón alegre en la semilla. Y una ilusión en el después. 
Cuando es ahora.
 
El tiempo ha pasado, el día, la luz, la esperanza a pique. 
Y este insepulto corazón de hojalata ahora reclama tu presencia, 
esa pesquisa de encontrarte a pie de página, 
en la nuca, en el rebote del sombrero, 
cuando miramos hacia adelante y es ahí. 
Es ahí.



Sf

19 abr 2025

Estalla.



Estalla 

No sé en qué parte estábamos,
antes de venir a este planeta.
No sé dónde estábamos.


Vos alzabas el amor
para cubrirme de sueños.


Dónde estábamos amor,
no vimos cómo caían las estrellas
mientras dormíamos.


Vos hablabas
yo cantaba.


El planeta gira,
una violencia descomunal
nos lleva como una marejada.


Dónde estábamos.
En qué siglos, amor.


En qué palabras

Establecer 



Sandra Figueroa

"Azul cristal liquido" Imaizumi Hidetaka

 04/2014

16 mar 2025

Viene una mujer


                                                       A Rosalba


Viene una mujer
nace a orillas del mar,
lleva el mar en sí.

Trae los hijos
que ahora pueblan los caminos. 

Larga cabellera del mar
extendiéndose,
madre, madre tierra.

Ella viene a establecer:
a confundirse con el viento,
raíz y cuenca.

La palabra guía en el origen,
fundante.
En el centro somos eso:

                                    Matria.




Sandra Figueroa

  
Pedro Fuentes



http://www.pedrofuentes.es/
2022

8 mar 2025

De quién



De quién
una palabra 

-definitiva-

aquí la lluvia
llueve
implacable

el viento nombra
tu voz
te desarraiga
en el silencio

por eso morir
tiene un espacio
tan parecido

por eso escribir
es encontrar el lugar
donde nacer.



Sfigueroa

1/5/20


20/01/25

11 dic 2024

Ultimos días





Son los últimos días de la herida.


¿Ves cómo cierra el margen,
la estrechez, el nacimiento?
Va hacia allí, regresa,
inscripción en la piedra.

¿Ves cómo altera el espacio?
¿Cómo atesora?


Algo del destierro habla sin temblar
-aquellas voces -
por eso para plantarnos
debíamos sembrar,
que no quede silencio sin sembrar.





Sandra Figueroa
2020