Gracias al trabajo en Fuentetaja con Paloma, mi silencioso poema de 2013 resultó ahora una adaptación llena de imágenes y sonidos, flamenco…
En otro país, con otras voces, con música, flamenco...
y una nueva vuelta al sol...


Lab De Poesía
UNA CARTA NO ENVIADA DE PAUL CELAN A RENÉ CHAR
78 rue de Longchamp
París, 22 de marzo de 1962.
Querido René Char:
Gracias por su carta —tan sincera. Gracias por estrecharme la mano —yo estrecho la suya.
Lo que me está pasando, perdóneme por volver a mencionarlo, es, créame, bastante único en su género. La poesía, como bien sabe, no existe sin el poeta, sin su persona —sin la persona—, y, verá, la mafia, la de la derecha y la de «izquierda», ha sabido unirse para aniquilarme. Ya no puedo publicar —han sabido aislarme, una vez más.
A ustedes —los exilian al país de los antiguos, pero les queda su verdadero país; en cuanto a mí, me redistribuyen y luego se divierten lapidándome con los pedazos de mi yo. No le sorprenderá que les diga que los primeros en haber «descubierto» esto son los pseudopoetas. Hay muchos entre nuestros «amigos» comunes, René Char. Muchos. —Desconfíe de quienes lo imitan, René Char. (Sé bien lo que digo, ay.)
Desde su nulidad, lo consideran una fuente de imágenes que suman para crearse una apariencia; no lo reflejan en absoluto; lo oscurecen.
Verás, siempre he tratado de comprenderte, de responderte, de apretar tu palabra como se aprieta una mano; y era, por supuesto, mi mano la que apretaba la tuya, allí donde estaba segura de no fallar el encuentro. En cuanto a lo que, en tu obra, no se abría —o no aún— a mi comprensión, yo respondí con respeto y con espera: nunca se puede pretender comprenderlo por completo —: eso sería una falta de respeto ante lo Desconocido que habita —o viene a habitar— al poeta; sería olvidar que la poesía se respira; olvidar que la poesía te aspira. (Pero ese aliento, ese ritmo —¿de dónde nos viene?) El pensamiento —mudo—, y es de nuevo la palabra quien organiza esa respiración; crítico (el pensamiento), se aglomera en los intervalos: discierne, no juzga; se decide; elige: conserva su simpatía —obedece a la simpatía.
Pero permíteme volver sobre mis pasos: me dices que has sabido crear el vacío en el que se precipitan y se matan tus enemigos —me alegro de verte tan fuerte, tan fortalecido. En cuanto a mi propio vacío, en cuanto al vacío que se ha sabido crear a mi alrededor, lo veo... generador de toda una raza de criaturas que no sabría nombrar. Y estas criaturas, las veo muy fértiles: se multiplican y se multiplican de nuevo; pues la Mentira sabe perpetuarse gracias a las «ninfetas» o, si no, por escisión.
Errancia, Exilio del Humano: de lo Verdadero... (Conozco a quienes le citan a St-John Perse y a su poeta “bilingüe” —: ahí, otra vez, creen poder procurarse un argumento para su vil duplicidad...) ¡Ah, esa capa de nieve de la que me hablan! Durante mucho tiempo la tuve. Pero la convertí en el mantel que mi esposa ponía sobre nuestra mesa —bien redonda— para acoger... ¡tantas encarnaciones del barro!
Recordamos tu primera visita, René Char, tu palabra inscrita en tu libro. Las hierbas se enderezan. El Corazón de la Segunda Olímpica está entre ellas, así como su arco.
ℙ𝕒𝕦𝕝 ℂ𝕖𝕝𝕒𝕟
Como ocurre con la mayor parte de la correspondencia de Celan, esta carta a R. Char es un archivo a descifrar. Mi agradecimiento a Lab De Poesía por este rescate.
Hay , sin embargo, algunas cuestiones -alusiones -, cuyo hilo puede seguirse. En primer lugar, la frase:
"(...) y, verá, la mafia, la de la derecha y la de «izquierda», ha sabido unirse para aniquilarme. Ya no puedo publicar —han sabido aislarme, una vez más. ", entiende uno se refiera a la incomprensión ante su obra y a algunas duras críticas recibidas por la citica literatura alemana -en forma señalada, de Johannes Bobrowski y a su lugar incomodo dentro del Grupo 47 -a excepción de Güunter Grass, quien lo llamaba "el amigo difícil", Todo y a pesar del Premio Geprg Büchner (1960). por supuesto de Ingeborg Bachmann, y de Hans Magnus Ensenzberger.
Por otro lado, cuando Celan escribe:
“No le sorprenderá que les diga que los primeros en haber «descubierto» esto son los pseudopoetas. Hay muchos entre nuestros «amigos» comunes, René Char. Muchos. —Desconfíe de quienes lo imitan, René Char. Sé bien lo que digo, ay.)” muy posiblemente la frase final aluda a la denuncia por plagio entablada en su contra por plagio por Claire Goll, pretendiendo que el gran poeta rumano habría plagiado a su marido, Yves Goll (m.) 1950. No conforme con lo cual, C. Goll inicia una campaña para desprestigiar públicamente a Celan.
Supuestamente, el matrimonio Celan y el matrimonio Goll eran "amigos" (¿???), e incluso Celan se había alojado en casa de los Goll.
Por otra parte, Claire Goll omite toda referencia a la denuncia en sus memorias.
En cuanto a este párrafo: "En cuanto a lo que, en tu obra, no se abría —o no aún— a mi comprensión, yo respondí con respeto y con espera: nunca se puede pretender comprenderlo por completo —: eso sería una falta de respeto ante lo Desconocido que habita —o viene a habitar— al poeta; sería olvidar que la poesía se respira; olvidar que la poesía te aspira. (Pero ese aliento, ese ritmo —¿de dónde nos viene?) El pensamiento —mudo—, y es de nuevo la palabra quien organiza esa respiración", refleja un aspecto esencial del altísimo pensador de lo poético que fuera -que es- Paul Celan, al abordar la intimidad de la relación entre la palabra del poema y la respiración. Pensar poetizante que cristaliza en Atemwende/ Cambio de aliento, publicado en 1967, cinco años después de esta carta; que ya como pórtico de entrada al poemario, nos remite a la metáfora del antiguo atleta griego -pensemos no solo en las Olimpiadas, sino en aquel lejano y tan cercano Esténtor-; y asimismo a los antiguos textos védicos: Atma Tattva (sánscrito: आत्मतत्त्व): "la verdad del ser"). Pues… ¿ Qué otra cosa expresa el poema?
Alex Drewes
***
Referencias
Jean Bollack. Poesía contra poesía. Celan y la literatura. Madrid, Editorial Trotta, S.A., 2005.
Helmut Böttiger. Die Gruppe 47. Als die deutsche Literatur Geschichte schrieb. Deutsche Verlags-Anstalt München 2012.
https://www.penguin.de/.../Leseprobe_978-3-421-04315-3.pdf
Arnau Pons. La Rosa de Ningú. Labreu Edicions. Barcelona, LaBreu Edicions, 2015.
https://labreuedicions.com/revista-de-traduccio-visat.../
Entre la maleza,
allá en las sombras, perdida,
vida mía,
apenas una palabra vislumbra
otra palabra,
le da cobijo.
Enlazamos los nombres
-extranjeros-
con la punta de una aguja:
algo de luminosidad
abre camino.
¡Qué extraña luz es ésta!
Es que despertamos,
diosmío
quién lo sabe,
a penas
despertamos.
Sfigueroa
28/8/23Me di cuenta mientras esperaba el semáforo, que la mujer parada allí, era la misma que la niña de 5 años que iba caminando a la escuela, punta en punta por la tierra roja de los Antiguos, cuando iba de oyente a primer grado.
Tal vez lo recordé porque lo que más amaba entonces, era la hora de música cuando la profesora de enormes anteojos negros se sentaba al piano y lograba unas melodías que me hacían ver que la magia existía y aquella música era la muestra.
El aula donde estábamos paraditos, reunidos y cantando alrededor, casi sin llegar a las teclas, era tan rosa como mi piyama.
Me di cuenta de que, luego de las vueltas que he dado en la vida, las montañas que he escalado incansable una y otra vez, las lejanías transitadas, luego de todo aquello, al fin la mujer parada en la avenida era la misma.
Nada ha cambiado entonces, salvo que estoy por cumplir 60 años.
Mi interior es el mismo, la mirada: la misma.
Tal vez sea el problema, llevar por siempre a esta pequeña asombrada entre mis ojos.
a Alejandro y al Monte Qaf

in München, 9. Juno 1897, Mittwoch abends.
Von Dir durch Regengassen stehle
Ich mich so schnell und mir geschieht,
Daß jeder, der des Weges zieht,
Die selige, erlöste Seele
In meinen Augen flammen sieht.
Und ich will ängstlich auf der Reise
Mein Glück verbergen vor dem Hauf.
Ich trag es heim in schnellem Lauf;
Erst tief in Nächten schließ’ ichs leise
Wie eine Gold'ne Truhe auf.
Da gibt es reiche Kronenreiser,
Und Sterne sind als Steine drin.
Und Keiner ahnt es. Du, ich bin
Bei meinen Schätzen wie ein Kaiser
Und weiß von meiner Kaiserin.
Dann hol’ ich seine gold’nen Schätze
Aus dunkler Tiefe Zoll für Zoll
Und weiß nicht, was ich schauen soll;
Denn meiner Stube alle Plätze
Sind übervoll, sind übervoll.
Es ist ein Reichthum ohne gleichen,
Wie ihn die Nacht noch nie geschaut,
Wie ihn die Nacht noch nie bethaut;
Und m e h r‚ als je an Liebeszeichen
Empfangen eine Fürstenbraut.
Da gibt es reiche Kronenreiser,
Und Sterne sind als Steine drin.
Und Keiner ahnt es. Du, ich bin
Bei meinen Schätzen wie ein Kaiser
Und weiß von meiner Kaiserin.
R.M. Rilke
Señor, ya es tiempo. Grande ha sido el verano.
Tiende tu sombra sobre los relojes
de sol, y desata los vientos por el campo.
Haz madurar las frutas más tardías,
dales dos días más de sur,
fuérzales a acabar, y echa
el último dulzor al vino recio.
Quien ya no tiene casa, no la construirá.
Quien ahora está solo, lo estará mucho tiempo.
Velará, leerá, escribirá largas cartas
e irá por los paseos, deambulando
de un lado a otro, mientras las hojas caen.
Rainer María Rilke


Sfigueroa
2011