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24 may 2026

Tierra


En este jardín de paz
mi corazón es un barco
sin rumbo.

Por la tarde,  la ría,  el sol,
y un cementerio de trenes
dejaba escurrir la vida
entre hierro y escarcha.

Quise llevarme el trueno, las orillas del mar
en su vaivén musical, olas
subiendo y bajando entre las piedras,
quise ser el agua y la tierra
el sol abrillantado de la tarde.

El frío rompió mis manos,
agujereó el afilado sentido del hueso,
cementerio de trenes,
cielos del sur

           Tierra,
            habitable
            pertenencia.




Sfigueroa

a Asoc."Amigos del Tren " 
Museo Ferroviario "Roberto Galian

15 abr 2026

mis queridos


Oh mis queridos trenes abandonados 
de la ría.
No podía irme del pueblo
sin abrazarlos con la mirada
de la última vez.

Hey! Están aquí,  
existen, arrollados por la inhumanidad.
Vengan conmigo,
abracemos por un instante
los tiempos que han pasado.

Yo los he visto en otros siglos 
asomando y viviendo; 
ligeros como animales entre rieles,
en ese mundo de humo 
que eran los cielos del carbón.

Hey, abandonados al mar,
errabundos, vengan conmigo,
a esta hora en que el sol incendia en sus principios
iluminando el espacio que no vemos.

Amigos, vengan,
vamos juntos,
perdámonos,
entre las páginas inocentes
de los que no tienen olvido.













Cementerio de trenes
Museo Ferroviario Roberto Galian 
Rio Gallegos


Sandra Figueroa. 

8 nov 2025

FRAGMENTO DE TRENES. Textos de Jorge Teillier



Alguna vez correrá un último tren,
 pensaba yo, 
cuál será ese último tren,
 así como tantas veces pienso 
quién pronunciará por última vez mi nombre, 
quién leerá por última vez un poema mío. 
                                                                                                                         


...aún escuchamos el llamado de los rieles
que zumban en el medio día del verano en que abandonamos la aldea,
y en sueños nos reunimos para caminar
hacia el País de Nunca Jamás
por senderos retorcidos iluminados...


... los eucaliptus sangraban, 
un caballo ciego fue a agonizar entre los rieles 
porque no quería ver el fin de nuestro amor 
mientras se marchitaban los dedales de oro sembrados por un loco.


  
El paso del tren representa el tiempo 
que las locomotoras van dividiendo en forma implacable
  en el pueblo natal que atraviesan por la mitad.



  ...Y en el pueblo no tendré nada que hacer,
sino echarme luciérnagas a los bolsillos
o caminar a orillas de rieles oxidados
o sentarme en el roído mostrador de un almacén
para hablar con antiguos compañeros de escuela.

  ...tus mejillas partidas por la escarcha de las duras mañanas del sur,
tu gesto de despedida en el andén de la pequeña estación,
 para no soñar siempre contigo
cuando en la noche de los trenes mi cara se vuelve hacia esa aldea
 que ahogaron las poderosas aguas.






El temporal del último tren
 pasa remeciendo las casas de madera.
 Las madres cierran todas las puertas
 y los pescadores furtivos van a repletar sus redes
 mientras ella y yo nos ocultamos
en la secreta casa de la noche.




 Fragmentos de poemas de  Jorge Teillier


Poeta chileno nacido en Lautaro, Chile en 1935- 1996. 


Fotografías Cementerio de Trenes
Museo Ferroviario "Roberto Galian "
( Río Gallegos. Santa Cruz) 
Sandra Figueroa
2013

18 abr 2022

cementerio de trenes



La última estación; 
bruñidos cielos del sur,  
un arremolinado y surrealista gris
sostiene el cementerio de trenes.
                                                                                                                
Ellos miran desbocados,
gritando en silencio
el desahucio de una humanidad
que los ha abandonado.

Es un instrumento musical
su corazón ,
por donde gira virando 
el viento y el desierto.

Piso despacio las piedras,
entre fierros retorcidos y pastos secos,
coirones y florcitas silvestres,
hierros oxidados.

De que lejanas estaciones
los rieles desencajados 
por la estepa patagónica;
aún puedo escuchar  a lo lejos el traqueteo
bajo el cielo de las tardes
cuando todo era movimiento en los barrios del carbón.

Entonces un bullicio de estaciones 
movían y aceleraban las calles;
ahora un gris cementerio 
de engranajes,
testigos del viento. 

Dios, las ventanas y las puertas, 
los andenes y vagones
miran como llamándome; 
y hay tanta quietud,  
tanta presencia desamparada, 
solo quisiera abrazarlos y llorar.



Sandra Figueroa






fotog. 
Rio Gallegos
Pcia. Sta. Cruz
Sandra Figueroa