31 may 2026

calm your mind & sinfonía

                                             a Alejandro y al Monte Qaf



SINFONIA DE SILENCIO


Hacia el desierto
sobre esta noche
boca boca boca:
sueño.

El espacio es angular
cicatriz: 
exilio primitivo.

Andar así,
desarraigado 
sin cielo ni pregunta.

Nunca se nos dijo 
dónde anclar.

...


Toma bocapalabra luz,
sinfonía de silencio,
guarda, lleva mi voz
sin territorio.

Que no tenemos mas.
No sabemos día
ayer ni hoy
sino una estrella;

firmamento 
donde perderse
para cuando la tierra
nos hunde suavemente
a la deriva.


sf
17/5/25

Historia de un Amor - Antonio Serrano & Josemi Carmona






1/6/2021

29 may 2026

JG

  ¿Quién, si yo gritara, me escucharía entre las órdenes angélicas?   
Y aun si de repente algún ángel me apretara contra su corazón, 
me suprimiría su existencia más fuerte. 
Pues la belleza no es nada sino el principio de lo terrible, 
lo que somos apenas capaces de soportar...  

«Las elegías de Duíno» Rainer María Rilke            
      


La ultima semana fuimos a despedir a JG a su última morada. 
El día no podía ser mas frío, la mañana helada, el gris sobre toda imagen:

"No entres dócilmente en esa buena noche..."

Ya no dejaba de mirar, 
y para quien va por la vida registrando lo posible, 
urge la cámara su testimonio.

Inmensas moles grises, góticos, 
 árboles, piedra,  soledad. 
¿No sería tu paisaje? 
¿Vos no hubieras tomado fotos ? 
Cualquier duda se desvaneció 
cuando vi el inmenso ángel 
viniendo a posarse desde el cielo.

¿Era el terrible Ángel de Rilke, 
de Lorca, apareciendo 
en fugaces y luminosos momentos, 
el ángel de la poesía, 
la sumatoria de ángeles 
a quien pedirle por vos, 
por todos, 
por la vida?

Ya no tuve dudas y  lo traje, 
por si está en su poder la raíz de la belleza, 
el acompañamiento, 
la custodia de lo poético.

Al salir,
una columna de árboles otoñales y helados 
dibujaban el cielo;
ví la distancia hacia el afuera, 
el angostamiento hacia la luz,
 la caprichosa perspectiva 
que armaba el paisaje.

Adentro, 
quedaba el Angel ...



De La noche sagrada. Javier Galarza
Sandra Figueroa


Rilke Projekt - Du, Ich bin



 RILKE AN LOU ANDREAS-SALOMÉ 

in München, 9. Juno 1897, Mittwoch abends.

                    

Von Dir durch Regengassen stehle

Ich mich so schnell und mir geschieht,

Daß jeder, der des Weges zieht,

Die selige, erlöste Seele

In meinen Augen flammen sieht.


Und ich will ängstlich auf der Reise

Mein Glück verbergen vor dem Hauf.

Ich trag es heim in schnellem Lauf;

Erst tief in Nächten schließ’ ichs leise

Wie eine Gold'ne Truhe auf.


Da gibt es reiche Kronenreiser,

Und Sterne sind als Steine drin.

Und Keiner ahnt es. Du, ich bin

Bei meinen Schätzen wie ein Kaiser

Und weiß von meiner Kaiserin.


Dann hol’ ich seine gold’nen Schätze

Aus dunkler Tiefe Zoll für Zoll

Und weiß nicht, was ich schauen soll;

Denn meiner Stube alle Plätze

Sind übervoll, sind übervoll.


Es ist ein Reichthum ohne gleichen,

Wie ihn die Nacht noch nie geschaut,

Wie ihn die Nacht noch nie bethaut;

Und  m e h r‚ als je an Liebeszeichen

Empfangen eine Fürstenbraut.


Da gibt es reiche Kronenreiser,

Und Sterne sind als Steine drin.

Und Keiner ahnt es. Du, ich bin

Bei meinen Schätzen wie ein Kaiser

Und weiß von meiner Kaiserin.

R.M. Rilke

Día de otoño


Señor, ya es tiempo. Grande ha sido el verano.
Tiende tu sombra sobre los relojes
de sol, y desata los vientos por el campo.
Haz madurar las frutas más tardías,
dales dos días más de sur,
fuérzales a acabar, y echa
el último dulzor al vino recio.
Quien ya no tiene casa, no la construirá.
Quien ahora está solo, lo estará mucho tiempo.
Velará, leerá, escribirá largas cartas
e irá por los paseos, deambulando
de un lado a otro, mientras las hojas caen.


Rainer María Rilke



«Herbsttag»


Herr, es ist Zeit. Der Sommer war sehr groß.
Leg deinen Schatten auf die Sonnenuhren,
und auf den Fluren lass die Winde los.

Befiehl den letzten Früchten, voll zu sein;
gib ihnen noch zwei südlichere Tage,
dränge sie zur Vollendung hin, und jage
die letzte Süße in den schweren Wein.

Wer jetzt kein Haus hat, baut sich keines mehr.
Wer jetzt allein ist, wird es lange bleiben,
wird wachen, lesen, lange Briefe schreiben
und wird in den Alleen hin und her
unruhig wandern, wenn die Blätter treiben.

Rainer Maria Rilke
21-9- 1902, París

Traducción de Antonio Pau


HERBST & Sternenpilger

HERBST Die Blätter fallen, fallen wie von weit, als welkten in den Himmeln ferne Gärten; sie fallen mit verneinender Gebärde. Und in den Nächten fällt die schwere Erde aus allen Sternen in die Einsamkeit.
Wir alle fallen. Diese Hand da fällt. Und sieh dir andre an: es ist in allen. Und doch ist Einer, welcher dieses Fallen unendlich sanft in seinen Händen hält.


Las hojas caen como si se marchitaran
en los lejanos jardines del cielo:
caen haciendo un ademán de negación.

Y en las noches cae la grávida tierra
fuera de todas las estrellas, en la soledad.

Todos caemos. Esta mano cae.
Y mira a los otros: la caída está en todos.

Y sin embargo, hay uno
que recoge suavemente, sin fin, todas esas caídas
en sus manos.



 Rainer María Rilke

24 may 2026

Tierra


En este jardín de paz
mi corazón es un barco
sin rumbo.

Por la tarde,  la ría,  el sol,
y un cementerio de trenes
dejaba escurrir la vida
entre hierro y escarcha.

Quise llevarme el trueno, las orillas del mar
en su vaivén musical, olas
subiendo y bajando entre las piedras,
quise ser el agua y la tierra
el sol abrillantado de la tarde.

El frío rompió mis manos,
agujereó el afilado sentido del hueso,
cementerio de trenes,
cielos del sur

           Tierra,
            habitable
            pertenencia.




Sfigueroa

a Asoc."Amigos del Tren " 
Museo Ferroviario "Roberto Galian

"Joan's Dream - pure intonation version" - Naochika Sogabe

 

17 may 2026

Camel - Rajaz





...Another day
When the dawn has come
Sing the song
All day long

We will move as one
Bear the load
On the road

The souls of heaven
Turn to stars
Every single night
All across the sky
They shine"

Andy Latimer / Susan Hoover

Rojas

                                                                                        A Noelia, 
                                                                                    que también compra peras rojas.
 A mi no me gustan las peras:
las peras amarillas; 
pero todas las peras son amarillas, 
el amarillo lleva implícito las peras.

El universo se ha empeñado en invertir,
casi diariamente, todo cuanto ocurre.
Una verdad como el amarillo peral,
resultó alterada, cuando fui a comprar frutas, 
y las peras eran rojas como manzanas.
(También la manzana lleva implícito el rojo en su interior)

Casi como un descubrimiento,
las lavé, fotografié, 
por si acaso se perdiera su naturaleza,
y eran tan frescas y dulces como la miel.

En la segunda compra de peras, 
el vendedor me dijo que no estaban maduras:
y cierto, casi duras y rojas y brillantes.

Allí están en mi ventana 
esperando que las toque el viento de la maduración.
Vuelvo a fotografiarlas 
y esperar pacientemente
el regreso 
del dulce río que las recorre.





svfigueroa

6 may 2026

Lluvia

Sin embargo yo quería hablar de la lluvia,
igual, pero distinta, 
ya al caer sobre los jardines, 
ya al deslizarse por los muros, 
ya al reflejar sobre el asfalto las súbitas, 
las fugitivas luces rojas de los 
automóviles, 
ya al inundar los barrios
 de nuestra solidaridad
 y de nuestra esperanza,
 los humildes barrios de los trabajadores.



La lluvia es bella y triste 
y acaso nuestro amor sea bello y triste 
y acaso esa tristeza sea una manera
 sutil de la alegría. 
Oh, íntima, recóndita alegría.
Estoy tocado de tu destino.
Oh, lluvia. Oh, generosa.



Fragmento de La Lluvia
Raúl Gonzalez Tuñón



fotografia 23
Sandra Figueroa

nov21

4 may 2026

Anouar Brahem "After the Last Sky"


 

Elegias del olvido


Los postigos abiertos


La amada tenía un quinqué sobre la mesa.

En él reposaba mi fatiga. Y echaba a volar

mi ausencia en el Labirinto do Pasatempo.

Era el momento exacto en que un ave

dispersa la tarde de la noche.

El silencio de los muebles invadía

mi identidad discreta, una leve ternura

que suelo proteger con ojos entrecerrados.

Había, lo recuerdo, un libro de Élisée Reclus

y una carta insomne leída con despecho.

La cortina entornada fue testigo.

Y su vestido lila.




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Palabras a mi madre


Madre, debo hablar de ciertas mitologías.

Quiero saber si oyes mis palabras,

la invasión del tiempo, la avidez del silencio.

A veces, de noche, pareces viajar en una barca

en lo indeterminado de la penumbra.

Te pido que seas fiel a mis presagios,

a mis dudas inútiles,

al remordimiento, a la ausencia.

Me acompañas en sosiego, en desamparo.

A veces parece que urdes en lo más íntimo.

Quizá sea la esencia que desconozco,

una quimera que acecha mi rostro,

la incisiva plegaria sosteniendo otra máscara

en el olor de las panaderías, en la pulcritud errátil

de hamacas, de ábacos, de reyes.

Contempla mi soliloquio, la mudanza de los días,

la gratuidad de las pequeñas cosas,

esta cavilación de una alegoría de la infancia.


Carlos Penelas
Elegías del olvido
Ed. Dunken