26 jul 2026

Diamonds and Rust


En el último tiempo, en los últimos días del otoño, 
concomitante, 
el monstruo allí frente a mis ojos, 
desnudo y oscuro como todo monstruo. 

Lo desafié por primera vez, 
lo llevé a la calle, a la luz, 
contra la espada lo puse frente a frente.

Estaba en mis propios ojos hundido y agazapado,
esperando  para dar su zarpazo su aguijón 
Con la inocencia en la mirada lo busqué.
Lo enfrenté por primera vez, y estaba allí, 
contra el rincón de mi memoria.
Acaso puedo tomarlo de mi mano pequeña,
llevarlo entre las calles.

Oh señor, tu voz es un espejo donde no mirarme.
La vida tiene esas cosas, las nimias, las terrenas;
hunden sus raíces en mi corazón
hasta hacerme sangrar.

No sé tu voz, tu boca, 
tu oscura independencia atada a mi sueño;
luego de aquel día, algo de paz llega a mi espíritu,
puedo respirar en silencio.

El monstruo desarma su estatura, 
limita ahora con el sur, ha perdido fuerza;
no se fue,
me recuerda cada tanto una cicatriz 
que atraviesa la mitad de mi sombra.

Tanto tiempo esperando la respuesta.
Mis ojos desnudos tienen el poder 
de elegir los caminos,
ya nada nos detiene 
bajo el sol del invierno.


24 jul 2026

HERBSTTAG / DÍA DE OTOÑO


Señor: es tiempo. Fue muy largo el verano.

En relojes de sol deja tus sombras,

y a los vientos corriendo por el llano.

Deja madurar los últimos frutos

y dales aún dos días del sur,

a su plenitud llévalos y atrapa

del denso vino el final dulzor.

Quien no haya casa, no hará ninguna.

Quien esté solo, así seguirá,

despertará, escribirá largas cartas

y ha de errar por los parques, en la duda,

inquieto, al revolar de las hojas.


RAINER MARIA RILKE 

Trad.: Alex Drewes


Es un honor, Alejandro Drewes, poder contar con una traducción tuya de este inmenso poema de R. M. Rilke y compartirla.

23 jul 2026

Vuelta al sol




Julio de 2026, Buenos Aires.
A fines de junio, viajé a Madrid, en medio cumplí 60 años; renacer en julio en el caluroso invierno de España.
Ha sido realmente una vuelta al sol en estos días, desde el frío invierno del sur al cálido verano de Madrid.
Gracias al trabajo en Fuentetaja con Paloma de Landa,  mi silencioso poema de 2013 resultó ahora una adaptación llena de voces, imágenes y sonidos, flamenco… 
Un poema amanece literalmente.
En otro país, con otras voces, con música, flamenco...
y una nueva vuelta al sol...




Cómo olvidar, este poema escrito con la música que nos contagiaba Javier Galarza...
sigue girando con aquellas melodías...

Sandra Figueroa

Perdona, Señor

 
Perdón, Señor, nunca he sido feliz
mi vida ha sido una pausa de angustia
entre dos poemas
Perdido en el bosque del tiempo
no supe hallar el camino de regreso
Jamás pude dar con la cifra perfecta
ese oro destellando entre la escoria
 
Por eso Señor, no me busques mañana
en esta casa vacía después
de la huida de la Luna
ni en las últimas estrellas me busques
que flotan sobre el río  
como diademas de una reina antigua
ni en la huella que en los roquedos se pierde
me busques -pues ya no soy
y acaso nunca he sido
más que una sombra en el mundo
 
Perdón, Señor, porque bien
sé lo que hago
 

 
Tilgiv mig, Herre
 
Tilgiv mig, Herre; jeg har aldrig været lykkelig.
Mit liv har været en pause af angst
mellem to digte
Fortabt i tidens skov,
kunne jeg ikke finde vej tilbage
Aldrig fandt jeg det perfekte antal -
det skinnende guld midt i slaggerne
 
Så, Herre, led ikke efter mig i morgen
i dette tomme hus
efter Månens flugt;
led ikke efter mig blandt de sidste stjerner
der flyder på floden
som diademerne på en gammel dronning
led ikke efter mig i det spor, der forsvinder
ind i de klippefremspring -
for jeg er ikke længere,
og har måske aldrig været,
andet end en skygge i verden
 
Tilgiv mig, Herre, for jeg ved udmærket,
hvad jeg gør


Alex Drewes

                                  Remembrance Balmorhea del álbum «All Is Wild, All Is Silent».

14 jul 2026

Amelia


Dónde 
a qué paraíso inocente
tus ojos claros, dulzura de mi infancia;
pequeñas pequeñisimas nos reíamos juntas, 
divertidas, jugábamos a ser, 
felices;
tu dulzura ahora 
dónde tu dulzura

Estábamos tan lejos, 

y no reconocías ni mi nombre, 
pero tendimos un puente 
el amor 
regresaba a encontrarnos: 
¡Menos mal que viniste a verme! 
¿Vas a venir mañana?


En la mirada, 
entre las manos, 
en la tibieza 
entre los días 
en el invierno
en tu cocina,
en la suavidad de las sábanas 
delicadamente blancas,
en la torta de nuez
en la mantequilla tibia
en la plancha que armabas para mí en el jardín
entre las rosas del jardín
en el nombre de Alfredo
en el cuidado de los retratos
en la pulcritud de los vidrios
en las perlas del collar
el rojo carmesí de los labios
tu sonrisa
siempre tan hermosa 


¡Menos mal que viniste a verme!

¿Vas a venir mañana?




Sf

7/4/18

Celan, siempre Celan

Lab De Poesía

UNA CARTA NO ENVIADA DE PAUL CELAN A RENÉ CHAR

78 rue de Longchamp

París, 22 de marzo de 1962.

Querido René Char:

Gracias por su carta —tan sincera. Gracias por estrecharme la mano —yo estrecho la suya.

Lo que me está pasando, perdóneme por volver a mencionarlo, es, créame, bastante único en su género. La poesía, como bien sabe, no existe sin el poeta, sin su persona —sin la persona—, y, verá, la mafia, la de la derecha y la de «izquierda», ha sabido unirse para aniquilarme. Ya no puedo publicar —han sabido aislarme, una vez más.

A ustedes —los exilian al país de los antiguos, pero les queda su verdadero país; en cuanto a mí, me redistribuyen y luego se divierten lapidándome con los pedazos de mi yo. No le sorprenderá que les diga que los primeros en haber «descubierto» esto son los pseudopoetas. Hay muchos entre nuestros «amigos» comunes, René Char. Muchos. —Desconfíe de quienes lo imitan, René Char. (Sé bien lo que digo, ay.)

Desde su nulidad, lo consideran una fuente de imágenes que suman para crearse una apariencia; no lo reflejan en absoluto; lo oscurecen.

Verás, siempre he tratado de comprenderte, de responderte, de apretar tu palabra como se aprieta una mano; y era, por supuesto, mi mano la que apretaba la tuya, allí donde estaba segura de no fallar el encuentro. En cuanto a lo que, en tu obra, no se abría —o no aún— a mi comprensión, yo respondí con respeto y con espera: nunca se puede pretender comprenderlo por completo —: eso sería una falta de respeto ante lo Desconocido que habita —o viene a habitar— al poeta; sería olvidar que la poesía se respira; olvidar que la poesía te aspira. (Pero ese aliento, ese ritmo —¿de dónde nos viene?) El pensamiento —mudo—, y es de nuevo la palabra quien organiza esa respiración; crítico (el pensamiento), se aglomera en los intervalos: discierne, no juzga; se decide; elige: conserva su simpatía —obedece a la simpatía.

Pero permíteme volver sobre mis pasos: me dices que has sabido crear el vacío en el que se precipitan y se matan tus enemigos —me alegro de verte tan fuerte, tan fortalecido. En cuanto a mi propio vacío, en cuanto al vacío que se ha sabido crear a mi alrededor, lo veo... generador de toda una raza de criaturas que no sabría nombrar. Y estas criaturas, las veo muy fértiles: se multiplican y se multiplican de nuevo; pues la Mentira sabe perpetuarse gracias a las «ninfetas» o, si no, por escisión.

Errancia, Exilio del Humano: de lo Verdadero... (Conozco a quienes le citan a St-John Perse y a su poeta “bilingüe” —: ahí, otra vez, creen poder procurarse un argumento para su vil duplicidad...) ¡Ah, esa capa de nieve de la que me hablan! Durante mucho tiempo la tuve. Pero la convertí en el mantel que mi esposa ponía sobre nuestra mesa —bien redonda— para acoger... ¡tantas encarnaciones del barro!

Recordamos tu primera visita, René Char, tu palabra inscrita en tu libro. Las hierbas se enderezan. El Corazón de la Segunda Olímpica está entre ellas, así como su arco.

ℙ𝕒𝕦𝕝 ℂ𝕖𝕝𝕒𝕟


Como ocurre con la mayor parte de la correspondencia de Celan, esta carta a R. Char es un archivo a descifrar. Mi agradecimiento a Lab De Poesía por este rescate.

Hay , sin embargo, algunas cuestiones -alusiones -, cuyo hilo puede seguirse. En primer lugar, la frase:

"(...) y, verá, la mafia, la de la derecha y la de «izquierda», ha sabido unirse para aniquilarme. Ya no puedo publicar —han sabido aislarme, una vez más. ", entiende uno se refiera a la incomprensión ante su obra y a algunas duras críticas recibidas por la citica literatura alemana -en forma señalada, de Johannes Bobrowski y a su lugar incomodo dentro del Grupo 47 -a excepción de Güunter Grass, quien lo llamaba "el amigo difícil", Todo y a pesar del Premio Geprg Büchner (1960). por supuesto de Ingeborg Bachmann, y de Hans Magnus Ensenzberger.

Por otro lado, cuando Celan escribe:

“No le sorprenderá que les diga que los primeros en haber «descubierto» esto son los pseudopoetas. Hay muchos entre nuestros «amigos» comunes, René Char. Muchos. —Desconfíe de quienes lo imitan, René Char. Sé bien lo que digo, ay.)” muy posiblemente la frase final aluda a la denuncia por plagio entablada en su contra por plagio por Claire Goll, pretendiendo que el gran poeta rumano habría plagiado a su marido, Yves Goll (m.) 1950. No conforme con lo cual, C. Goll inicia una campaña para desprestigiar públicamente a Celan.

Supuestamente, el matrimonio Celan y el matrimonio Goll eran "amigos" (¿???), e incluso Celan se había alojado en casa de los Goll.

Por otra parte, Claire Goll omite toda referencia a la denuncia en sus memorias.

En cuanto a este párrafo: "En cuanto a lo que, en tu obra, no se abría —o no aún— a mi comprensión, yo respondí con respeto y con espera: nunca se puede pretender comprenderlo por completo —: eso sería una falta de respeto ante lo Desconocido que habita —o viene a habitar— al poeta; sería olvidar que la poesía se respira; olvidar que la poesía te aspira. (Pero ese aliento, ese ritmo —¿de dónde nos viene?) El pensamiento —mudo—, y es de nuevo la palabra quien organiza esa respiración", refleja un aspecto esencial del altísimo pensador de lo poético que fuera -que es- Paul Celan, al abordar la intimidad de la relación entre la palabra del poema y la respiración. Pensar poetizante que cristaliza en Atemwende/ Cambio de aliento, publicado en 1967, cinco años después de esta carta; que ya como pórtico de entrada al poemario, nos remite a la metáfora del antiguo atleta griego -pensemos no solo en las Olimpiadas, sino en aquel lejano y tan cercano Esténtor-; y asimismo a los antiguos textos védicos: Atma Tattva (sánscrito: आत्मतत्त्व): "la verdad del ser"). Pues… ¿ Qué otra cosa expresa el poema?


Alex Drewes

***

Referencias


Jean Bollack. Poesía contra poesía. Celan y la literatura. Madrid, Editorial Trotta, S.A., 2005.

Helmut Böttiger. Die Gruppe 47. Als die deutsche Literatur Geschichte schrieb. Deutsche Verlags-Anstalt München 2012.

https://www.penguin.de/.../Leseprobe_978-3-421-04315-3.pdf

Arnau Pons. La Rosa de Ningú. Labreu Edicions. Barcelona, LaBreu Edicions, 2015.

https://labreuedicions.com/revista-de-traduccio-visat.../




13 jul 2026

luz

 

Entre la maleza,

allá en las  sombras, perdida,

vida mía,

apenas una palabra vislumbra

otra palabra,

le da cobijo.


Enlazamos los nombres

-extranjeros-

con la punta de una aguja:

algo de luminosidad

abre camino.


¡Qué extraña luz es ésta!

Es que despertamos,

diosmío

quién lo sabe,

a penas 


            despertamos.



Sfigueroa                                                                                        

28/8/23