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29 may 2026

JG

  ¿Quién, si yo gritara, me escucharía entre las órdenes angélicas?   
Y aun si de repente algún ángel me apretara contra su corazón, 
me suprimiría su existencia más fuerte. 
Pues la belleza no es nada sino el principio de lo terrible, 
lo que somos apenas capaces de soportar...  

«Las elegías de Duíno» Rainer María Rilke            
      


La ultima semana fuimos a despedir a JG a su última morada. 
El día no podía ser mas frío, la mañana helada, el gris sobre toda imagen:

"No entres dócilmente en esa buena noche..."

Ya no dejaba de mirar, 
y para quien va por la vida registrando lo posible, 
urge la cámara su testimonio.

Inmensas moles grises, góticos, 
 árboles, piedra,  soledad. 
¿No sería tu paisaje? 
¿Vos no hubieras tomado fotos ? 
Cualquier duda se desvaneció 
cuando vi el inmenso ángel 
viniendo a posarse desde el cielo.

¿Era el terrible Ángel de Rilke, 
de Lorca, apareciendo 
en fugaces y luminosos momentos, 
el ángel de la poesía, 
la sumatoria de ángeles 
a quien pedirle por vos, 
por todos, 
por la vida?

Ya no tuve dudas y  lo traje, 
por si está en su poder la raíz de la belleza, 
el acompañamiento, 
la custodia de lo poético.

Al salir,
una columna de árboles otoñales y helados 
dibujaban el cielo;
ví la distancia hacia el afuera, 
el angostamiento hacia la luz,
 la caprichosa perspectiva 
que armaba el paisaje.

Adentro, 
quedaba el Angel ...



De La noche sagrada. Javier Galarza
Sandra Figueroa


Día de otoño


Señor: es hora. Largo fue el verano.

Pon tu sombra en los relojes solares,

y suelta los vientos por las llanuras.

Haz que sazonen los últimos frutos,

concédeles dos días más del sur,

úrgeles a su madurez y mete

en el vino espeso el postrer dulzor.

No hará casa el que ahora no la tiene,

el que ahora está solo lo estará siempre,

velará, leerá, escribirá largas cartas,

y deambulará por las avenidas,

inquieto como el rodar de las hojas


Rainer Maria Rilke,
traducción de Jaime Ferreiro


«Herbsttag»


Herr, es ist Zeit. Der Sommer war sehr groß.
Leg deinen Schatten auf die Sonnenuhren,
und auf den Fluren lass die Winde los.

Befiehl den letzten Früchten, voll zu sein;
gib ihnen noch zwei südlichere Tage,
dränge sie zur Vollendung hin, und jage
die letzte Süße in den schweren Wein.

Wer jetzt kein Haus hat, baut sich keines mehr.
Wer jetzt allein ist, wird es lange bleiben,
wird wachen, lesen, lange Briefe schreiben
und wird in den Alleen hin und her
unruhig wandern, wenn die Blätter treiben.

Rainer Maria Rilke
21-9- 1902, París

Traducción 


HERBST & Sternenpilger

HERBST Die Blätter fallen, fallen wie von weit, als welkten in den Himmeln ferne Gärten; sie fallen mit verneinender Gebärde. Und in den Nächten fällt die schwere Erde aus allen Sternen in die Einsamkeit.
Wir alle fallen. Diese Hand da fällt. Und sieh dir andre an: es ist in allen. Und doch ist Einer, welcher dieses Fallen unendlich sanft in seinen Händen hält.


Las hojas caen como si se marchitaran
en los lejanos jardines del cielo:
caen haciendo un ademán de negación.

Y en las noches cae la grávida tierra
fuera de todas las estrellas, en la soledad.

Todos caemos. Esta mano cae.
Y mira a los otros: la caída está en todos.

Y sin embargo, hay uno
que recoge suavemente, sin fin, todas esas caídas
en sus manos.



 Rainer María Rilke