9 oct 2026
La saeta
Una hora
Yo pedía una hora más.
Tan sólo una en el mundo
para entrar
en la más profunda noche,
cuando los duendes
y fantasmas
despiertan la luz
de las palabras
rotas.
Pedía una hora,
una pequeña siquiera,
me fuera dada,
en contra del sonido
y el silencio.
En contra del mundo
el odio o el amor,
así pequeña como un puño
entre mis manos.
Porque justo ahora
en este invierno frío
colándose atrevido
entre mis huesos
ella venía
de lejos y de siempre
de allí de no sé qué lamento
entraba por mi ser
a interrogar
a buscarme.
Ella decía: ahora,
siempre,
habla, vamos, ven
por esta tierra,
surge como la hierba
como un muro a elevarse
entre los muros,
en esta hora final
y última ven,
dí tú la palabra
que no tienes.
Sandra Figueroa
Tierra
mi corazón es un barco
Por la tarde, la ría, el sol,
y un cementerio de trenes
dejaba escurrir la vida
entre hierro y escarcha.
Quise llevarme el trueno,
en su vaivén musical: olas
subiendo y bajando entre las piedras,
quise ser el agua y la tierra
el sol abrillantado de la tarde.
El frío rompió mis manos,
agujereó el afilado sentido del hueso,
cementerio de trenes,
habitable
pertenencia.
7 oct 2026
Dice el tiempo
corta unas cerezas,
de las rojas,
las mas rojas de la quinta.
Florean árboles,
airea el viento soleado.
En una cesta de mimbre
guardamos la noche enterita.
Tanto saborear nos contagiamos.
Vos comías, coleccionabas,
me mirabas desafiante,
a mí, que no puedo guardar nada.
Ay triste que vengo
3 oct 2026
HERBSTTAG / DÍA DE OTOÑO
Señor: es tiempo. Fue muy largo el verano.
En relojes de sol deja tus sombras,
y a los vientos corriendo por el llano.
Deja madurar los últimos frutos
y dales aún dos días del sur,
a su plenitud llévalos y atrapa
del denso vino el final dulzor.
Quien no haya casa, no hará ninguna.
Quien esté solo, así seguirá,
despertará, escribirá largas cartas
y ha de errar por los parques, en la duda,
inquieto, al revolar de las hojas.
RAINER MARIA RILKE
Es un honor, Alejandro Drewes, poder contar con una traducción tuya de este inmenso poema de R. M. Rilke y compartirla.
Entmischen mußt du…
Entmischen mußt du, entmischen.
Ein Äußerstes
tun, ein
Innerstes. Ent-
scheiden mußt du dich, aus
Liebe.
Weit, wo du nicht bist, da
bist du, noch immer, geh ihn,
den Herzweg.
Geh, geh. Begeh
das Vergänglichste an dir, das
Tödliche, Dauernde.
Offen, von
Seelenhörnern durchstoßen,
stehen die Stunden, die Münder-: es kann,
aus dem All, ein Verlorenes
kommen, ein Klein-
ewiges, das
innehält als
Muschel, als Aug, als beider
mündiger Schmerz.
Paul Celan
Kermorvan – 1961
The Seasons" (Olga Scheps live)
«Tienes que desmezclar…»
Tienes que desmezclar, desmezclar,
Hacer lo máximo
externo, lo máximo
íntimo. Tienes
que decidirte, por
amor.
Lejos, donde no estás, allí
estás tú todavía, ve por él,
por el camino del corazón.
Ve, ve. Recorre
lo más efímero en ti, lo
letal, duradero.
Abiertas, por
cuernos de almas atravesadas
están las horas, las bocas —: puede,
del espacio, venir
algo perdido, algo pequeño—
eterno, que
se detiene como
concha, como ojo, como dolor
de ambos que habla por sí mismo.
Paul Celan
Recogido en “Paul Celan – Los poemas póstumos”
Traducción de José Luis Reina Palazón

