Señor: es tiempo. Fue muy largo el verano.
En relojes de sol deja tus sombras,
y a los vientos corriendo por el llano.
Deja madurar los últimos frutos
y dales aún dos días del sur,
a su plenitud llévalos y atrapa
del denso vino el final dulzor.
Quien no haya casa, no hará ninguna.
Quien esté solo, así seguirá,
despertará, escribirá largas cartas
y ha de errar por los parques, en la duda,
inquieto, al revolar de las hojas.
RAINER MARIA RILKE
Trad.: Alex Drewes
Es un honor, Alejandro Drewes, poder contar con una traducción tuya de este inmenso poema de R. M. Rilke y compartirla.
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