25 feb 2024
Despues de todo
18 feb 2024
ESTA TARDE
Como mariposas
Sólo el viento del Sur
Sólo el viento del Sur
Paul Celán -Tomas Gösta Transtrømer & Alejandro Drewes
SALMO /PSALM
Paul Celan: Die Niemandsrose / La Rosa de Nadie. S. Fischer Verlag, Frankfurt
am Main, 1963.
Nadie nos ha de amasar de nuevo de tierra y arcilla,
nadie ha de bendecir nuestro polvo.
Nadie.
Alabado seas tú, Nadie.
Para amarte queremos
florecer.
Hacia
Ti.
Una Nada
fuimos, somos y seremos
floreciendo siempre
la Rosa de Nada,
la Rosa de Nadie.
Con
el alma clara del pistilo
con el estambre de un cielo yermo,
roja corola
de palabra púrpura que cantamos
oh sobre
el espino.
ALLEGRO/ ALLEGRO
Tomas Gösta Transtrømer: Den halvfärdiga himlen/ El cielo a medio hacer. Bonniers,
Estocolmo, 1962
Tocando Haydn tras un negro día
puedo sentir un calor suave en las manos.
Deseo de teclas. Suave martilleo.
Verde sonido, viviente y tranquilo.
Y dice: existe la libertad
y no rinde tributo al emperador.
Pongo las manos en mis bolsillos-Haydn
como quien mirara el mundo con calma.
Izo la enseña de Haydn - significa:
“No nos rendimos. Pero queremos paz.”
Música, domo de cristal de ladera
allí donde vuelan y ruedan las piedras.
Y aún están rodando las piedras
pero el cristal sigue entero.
Diario interior de René Favaloro - Carlos Penelas
Prólogo a la tercera edición
En la tarde del 29 de julio de 2000 el Dr. René G. Favaloro se quita la vida. A las pocas horas del suicidio entraba a su departamento. A las 19:30 de ese día realicé la conferencia de prensa en la puerta de la clínica para informar a periodistas de diversos medios nacionales y extranjeros. Al mes renuncié a la Fundación. La carta documento se hizo pública. Han pasado veintitrés años de esa tragedia. Las nuevas generaciones desconocen quién fue éste médico que cambió la cardiología mundial, que luchó denodadamente por un país mejor, que trajinó día y noche para combatir la corrupción, la demagogia o los caballeros con chalecos y miradas arrogantes. Su nombre lo leemos en el panteón de los grandes médicos de la humanidad. Un ser honesto en un medio hostil, adverso. (Recordemos: Premio Gairdner de Canadá Luis Federico Leloir, César Milstein, René Favaloro). Fue un hombre ético que creyó en utopías. No llegó a advertir que la sociedad se trastocaba notablemente. Cuando fue consiente de aquello que lo rodeaba tomó la decisión. Tal vez contradictorio, complejo sin duda. Pero al decir de Camus: “No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio, y ese es el suicidio”.
Desde su muerte Argentina cayó en la oquedad, en rostros insustanciales, en una mediocridad insultante. Crece el analfabetismo, el chantaje moral e ideológico aparece en cada esquina, en cada institución. Todo se ha impregnado de crímenes, delitos, robos, símbolos hueros; la fábrica de pobres no tiene límite. La decadencia forma parte de esta cultura medieval-feudal. La obsesión por los muertos, el cinismo, los rituales plenos de barbarie, el paternalismo, la vocinglería política cubre la vida cotidiana. Y el hambre y la desocupación. El dogma – como todo dogma – parece irrefrenable. O tal vez no, en veinte o treinta años estamos hablando de otro país, de una sociedad renovada. Hoy no, ni mañana tampoco.
Cuando escribí este libro el dolor y la angustia me invadieron. Recordaba su voz, sus gestos, su mirada. Recordaba fotografías de ambos en conferencias suyas, en su escritorio o en presentaciones de mis libros de poemas. Evocaba los tiempos de amistad, de intimidad, de trabajo, de lecturas, de proyectos. Muchos años compartiendo confesiones, elaborando ideas, concretando cosas imposibles en un país que lentamente se desmoronaba. También evocaba risas, comidas, anécdotas de nuestras historias, de nuestras familias. Hablábamos de fútbol, de escritores, de científicos, de nuestras madres, del cine italiano, de mujeres. Preocupado siempre por la indigencia, la educación y la salud. Cuando escribí este libro pensé que era una forma de reseñar ideas, conductas de un hombre que creía en la libertad, que aspiraba a un país sanmartiniano, un país como soñaron Sarmiento o Alberdi. Reitero, un ser noble e intenso.
Esta tercera edición, con algunas páginas inéditas, pienso que es un intento de recuperar esperanza. Esperanza de sus convicciones, de sus certezas. El desenlace del querido amigo tiene varios derroteros. El libro, entre otras cosas, emplaza senderos, susurros, indicaciones para el lector atento. Aproximo a la memoria una cita de Unamuno, autor que ambos admirábamos y discutíamos. “Hay que sentir el pensamiento y pensar el sentimiento”.
Carlos Penelas
Buenos Aires, enero de 2024
19 ene 2024
Lineas... Nelly Sachs
Líneas como cabello vivo
Líneas como
cabello vivo
levantado
oscurecido de noche de muerte
de mí
hacia tí.
Pescada
afuera
estoy inclinada al más allá
sedienta
por besar el fin de la lejanía.
El atardecer
arroja el trampolín
de la noche sobre el rojo
prolonga tu lengua de tierra
y pongo mi pié vacilando
sobre la cuerda que se estremece
de la muerte ya empezada.
Pero así es el amor…
***
Eclipse estelar
Traducción de Manuel Zubiría
Estamos tan heridos...
Estamos tan heridos
que creemos morir
cuando la calle nos lanza una mala palabra.
La calle no lo sabe,
pero no soporta semejante carga;
no está acostumbrada a soportar un Vesubio de dolores
sobre ella.
Han sido devastados los recuerdos de los tiempos antiguos,
desde entonces la luz es artificial
y los ángeles ya sólo juegan con pájaros y flores
o sonríen en el sueño de un niño.
***
En esa amatista
están puestas las eras de la noche
y una temprana inteligencia de luz
enciende la melancolía
era líquida aún
y lloraba
Todavía brilla tu morir
violeta dura.
Nelly Sachs
11 ene 2024
PALABRAS DE OVIDIO EN TRACIA, 17 d. C.
Al confín del Imperio
arrojado por hados oscuros
como las aguas de este mar
helado, viejo y cansado
ya del viaje, doblemente
extranjero entre la nieve
perpetua y las marismas
de Tracia, por el antiguo
castigo griego signado,
por la tormenta salvaje
de la Historia con otros
arrastrado como el viento
del invierno arrastra
de pronto tiendas y hojas
yo, Publio Ovidio Nasón,
a la orilla de la noche
eterna, declaro:
que no todo ha sido
en vano, ni esta larga
errancia, ni las misivas
inútiles a Roma
ni este coro de lobos
aullando a la luna
de octubre, ni el haber
bebido tantos años
con enemigos y tontos
Ni Julia en sus devaneos
ni aquellas cortesanas
en su oficio milenario
ni las escaramuzas
de legiones que en borrosas
fronteras acamparan
y en tardes baldías
sacudieron el quieto
polvo de la Pax Augusta
-nada de eso fue en vano
Digo que en plena galerna
siempre algo hay
que tenaz se resiste
a desaparecer, algo
que en invisible cofre
de oro del grave
estrago del tiempo salva
para siempre el poema
AD
Alejandro Drewes
9 ene 2024
Este silencio & She remembers
S.Figueroa
Sephardic Songs
Sandra Figueroa
1 ene 2024
31 dic 2023
Happy New Year
25 dic 2023
24 dic 2023
17 dic 2023
Resuena
7 dic 2023
26 nov 2023
Tres lecciones de tinieblas
25 nov 2023
ALEJANDRA, EN LA NOCHE
Alejandra,
tanto y tanto
le pidió tu voz
a las palabras:
una lámpara
buena para el rito
en la más honda
catedral de la noche
la perdida inocencia
la esquiva migaja
de oro en el lejano
banquete de los otros
el poema final
como el gesto
que acaso conjure
aquel antiguo terror
al espejo de dos
al espejo vacío
el acto final
de escritura
la raya de sangre
contra el muro
blanco de los días
Alejandra
Alejandra!
Las palabras
más amadas
hoy regresan por ti
en la ronda gris
de la niña que fuiste
en la memoria
del padre y sus ojos
azules, en la íntima
sombra de las cartas
Una tarde como ésta
de viento y de lluvia
en que el llanto mismo
evoca del tiempo
para siempre
tu nombre
entre los nombres
en Tablada.
Alejandro Drewes
















