En el último tiempo, en los últimos días del otoño,
concomitante,
el monstruo allí frente a mis ojos,
desnudo y oscuro como todo monstruo.
concomitante,
el monstruo allí frente a mis ojos,
desnudo y oscuro como todo monstruo.
Lo desafié por primera vez,
lo llevé a la calle, a la luz,
contra la espada lo puse frente a frente.
Estaba en mis propios ojos hundido y agazapado,
esperando para dar su zarpazo su aguijón
Con la inocencia en la mirada lo busqué.
Lo enfrenté por primera vez, y estaba allí,
contra el rincón de mi memoria.
Acaso puedo tomarlo de mi mano pequeña,
esperando para dar su zarpazo su aguijón
Con la inocencia en la mirada lo busqué.
Lo enfrenté por primera vez, y estaba allí,
contra el rincón de mi memoria.
Acaso puedo tomarlo de mi mano pequeña,
llevarlo entre las calles.
Oh señor, tu voz es un espejo donde no mirarme.
La vida tiene esas cosas, las nimias, las terrenas;
hunden sus raíces en mi corazón
La vida tiene esas cosas, las nimias, las terrenas;
hunden sus raíces en mi corazón
hasta hacerme sangrar.
No sé tu voz, tu boca,
tu oscura independencia atada a mi sueño;
luego de aquel día, algo de paz llega a mi espíritu,
luego de aquel día, algo de paz llega a mi espíritu,
puedo respirar en silencio.
El monstruo desarma su estatura,
limita ahora con el sur, ha perdido fuerza;
no se fue,
me recuerda cada tanto una cicatriz
que atraviesa la mitad de mi sombra.
limita ahora con el sur, ha perdido fuerza;
no se fue,
me recuerda cada tanto una cicatriz
que atraviesa la mitad de mi sombra.
Tanto tiempo esperando la respuesta.
Mis ojos desnudos tienen el poder
Mis ojos desnudos tienen el poder
de elegir los caminos,
ya nada nos detiene
bajo el sol del invierno.
Querida Sandra, el poema no es ningun "poemilla"; es muy bueno. hay, como en toda gran obra, la fuente de un hondo dolor personal, una angustia, que lo impulsa. Sabemos de eso. Lee uno aqui sobre el Bien y el Mal y sobre la imagen del Otro en la pupila de la propia alma. Y siempre ese paisaje del sur, tan irreparablemente bello, tan despojado, que tengo impreso en la memoria. La estrofa final, imponente. Lo que habria que corregir es medir los versos, contando silabas poeticas, y acortar algunos, o dividirlos entre alejandrinos (14 silabas) y heptasilabos u octosilabos. La pena es que no haya por aqui ni medio lector quelo aprecie. Yo lo comparto ya. Abrazo. Alejandro.
ResponderBorrarGracias, como siempre Alejandro, por tus palabras, que aprecio mucho.. seguiré tus consejos.. los lectores son silenciosos ... como yo.. abrazo!
ResponderBorrar